En los últimos años, muchas amenazas han dejado de “instalarse” en disco.Hoy el malware vive en memoria, se inyecta en procesos legítimos y desaparece al reiniciar. Esto hace que antivirus clásicos no vean nada raro. Para este nuevo escenario nace Ghost, una herramienta open-source escrita en Rust cuyo objetivo no es limpiar ni bloquear, sino mostrar lo que ocurre realmente en la memoria de los procesos.






