Durante mucho tiempo la seguridad se ha basado casi exclusivamente en impedir: contraseñas más fuertes, permisos más restrictivos, firewalls más estrictos. Todo eso sigue siendo necesario, pero la experiencia ha demostrado algo clave: muchos incidentes no empiezan rompiendo nada, empiezan mirando. Ahí es donde entran en juego los archivos señuelo. No son una barrera. Son un sensor.No bloquean. Avisan.Y cuando están bien diseñados, avisan muy pronto. 🔍 Qué es realmente un archivo señuelo Un archivo señuelo (o file honeypot) es un documento falso pero creíble, colocado de forma deliberada en un sistema. No contiene información real ni se usa en ningún proceso legítimo. Su única función es una: detectar accesos que no deberían ocurrir. Si alguien lo abre, lo copia, lo cifra o simplemente lo inspecciona, el sistema lo registra. Y eso, en seguridad, es una señal muy valiosa.






