Cuando hablamos de compresión de archivos, no existe una única herramienta perfecta. Todo depende del uso real que le demos: velocidad, ratio de compresión, coste o compatibilidad. 👉 En esta comparativa he resumido los compresores más conocidos y cuándo tiene sentido usar cada uno: 🟢 7-Zip✔ Ideal si buscas máxima compresión✔ Gratuito y de código abierto✔ Perfecto para uso personal y técnico 🔴 WinRAR✔ Optimizado para trabajar con archivos RAR✔ Muy rápido y robusto✔ Habitual en entornos profesionales 🔵 WinZip / Bandizip✔ Interfaz moderna y cuidada✔ Buen equilibrio entre velocidad y usabilidad✔ Pensados para usuarios que priorizan experiencia visual 🟡 PeaZip✔ Multiplataforma (Windows, Linux, macOS)✔ Gran soporte de formatos✔ Alternativa gratuita muy completa 📌 Conclusión rápida Uso personal → 7-Zip o PeaZip Trabajo habitual con RAR → WinRAR Interfaz moderna → Bandizip o WinZip Multiplataforma → PeaZip A veces no se trata de “el mejor software”, sino del mejor para tu caso concreto.
La gran belleza de saber mirar
A veces, en lugar de sentirte pequeño o incluso deprimido por no ser mejor, ocurre algo más honesto y liberador: te das cuenta de que deberías sentirte afortunado. Afortunado por estar rodeado de arte, de música, de cine, de talento y de personas con conocimiento. No por haber creado todo eso, sino por poder habitarlo. Por convivir con ideas, imágenes y melodías que otros imaginaron con verdad y que ahora te alcanzan. La belleza, muchas veces, no está en producir, sino en participar; en dejar que lo que otros hicieron te transforme en silencio. Pero su ausencia también existe, y es antagonista. Un lugar sin arte, sin música, sin pensamiento, sin personas que te reten o te inspiren puede convertirse en un infierno cotidiano. No grita ni golpea de inmediato, pero desgasta. La falta de belleza estrecha el mundo, vuelve pesado el tiempo y seca la curiosidad. Ahí comprendes que la belleza no es un adorno ni un capricho: es alimento. Es refugio. Es una forma de supervivencia. Y entonces aparece la gran belleza —como en la película 😉—: reconocer que hay gente más inteligente, más sensible o más creativa que tú… y agradecer estar cerca. Lejos de empequeñecerte, te coloca en tu sitio. Te recuerda que escuchar es tan valioso como hablar, y que crecer casi siempre empieza con la humildad. En esa idea resonaba Pau Donés cuando cantaba que depende, que todo es bonito. No porque todo sea fácil o justo, sino porque todo puede ser mirado con conciencia y gratitud. Y, por encima de todo, está la belleza más pura: la inocencia de un niño. Por ejemplo, cuando miro a mi hija: su risa sin cálculo, su felicidad sin motivo aparente, su capacidad de asombro ante lo pequeño. Un niño no necesita grandes discursos para ser feliz;






