Vivimos bajo el paraguas de un mercado tecnológico que crece constantemente y nos arrastra a adquirir nuevos equipos, terminales, dispositivos, para no estar desfasados, estar a la moda, poseer lo mejor de lo mejor, lo más cool.
Aunque no es un efecto que se produzca en la mayoría, no somos realmente conscientes que muchas tecnologías que nos venden aunque avanzadas no ofrecen mejoras notables respecto a lo que ya tenemos. Si a esto le sumamos la obsolescencia programada, muchas veces no tememos más remedio que realizar el cambio, puesto que los fabricantes nos llevan a ello, al consumo.
Me gustaría aclarar en esta entrada una serie de cuestiones relacionadas con la velocidad de los procesadores y sus núcleos. En concreto, recientemente he observado ciertos comentarios de usuarios que presumen de terminales móviles alardeando de que poseen 8 núcleos, cámaras de 12 Megapixel, velocidades de proceso altas expresadas en Megahercios.
Realmente se habla desde el desconocimiento. No todo es oro lo que reluce, no tenemos que fiarnos sólo de los números, sino de dos palabras. Rendimiento y conjunto.
Ni un procesador de 8 núcleos puede dar mejor rendimiento que uno de 4 si no se encuentra equilibrado. Ni un procesador de más megahercios supone una mayor rendimiento que otro inferior en velocidad , así como una cámara de 12 megapixel puede perfectamente hacer peores fotos que una de 4.
Recuerda esta premisa: “Cuando compres algo busca el rendimiento del conjunto.”
Todo es relativo a un conjunto y posee un rendimiento.
Intentare explicarme.





















